Estudiantes se hizo de una victoria tan apretada como merecida

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En los momentos mas difíciles emergió la figura inconmensurable de Joaquín Gamazo, decisiva para que quede en casa el primer punto. 65 a 60 fue el final. Galería de imágenes. 

El Maxi-gimnasio está llamado a ser un escenario épico. Tiene connotaciones  y un halo milagroso que sobrevuelan misteriosamente cada vez que los colores albinegros pugnan por escribir un capítulo mas a un historia fascinante.

Es imposible no posicionarse en esa caldera de almas contagiadas de un fervor poca veces visto en el seguimiento de un deporte bajo techo,  que cambia sus protagonistas dentro y fuera del rectángulo pero no el cuadro de situación que s e genera y del que es muy difícil encontrarle explicación lógica o racional.

El imponente predio, el contexto en el que se desarrolla, la adrenalina que se genera entre los aficionados y el impacto que eso produce en los protagonistas directos es un verdadero fenómeno difícil de desentrañar para un simple escriba de un espectáculo que excede largamente lo deportivo.

En medio de ese  increíblemente marco de apoteosis aparecen gladiadores que se sobreponen a la adversidad en los momentos en que mas  hace falta y hacen crujir la desvencijada  y gloriosa estructura del escenario.

Eso es Estudiantes y su básquetbol. Amparado por los Dioses del Olimpo que vuelven a sonreírle frente a otro Atenas, no el histórico cordobés,  pero tan prestigioso por su presente como aquel.

Por eso la victoria, tan apretada como merecida. Que recién se plasma sobre el final. Sin dudas que las claves mas que nunca fue el hecho de haber podido contener a dos imponentes extranjeros que venían haciendo tabla raza últimamente y haberse sobrepuesto a una ineficacia perimetral, arma vital del elenco del “Lobito” en la contextura de su accionar.

Pero esta vez apareció Gamazo para llevarse todos los laureles y consolidar una actuación consagratoria y decisiva por cierto para que el “Bata” se quede con el primer punto de la serie.

Además contó con baluartes como Portillo, como Arese,  como el propio Figueredo, que no pudieron brillar  pero que aparecieron en momentos claves.

Estudiantes jugó incómodo. Por estrategia de su rival  varias de su figuras no pudieron cumplir el habitual rol. Se ensució la media cancha, la zona pintada fue un sector con mucha gente y ante jugadores de imponencia como  los americanos del magarato , basquetbolistas  de la talla de Domínguez y Sanchez vieron alteradas sus funciones y debieron hacer un mayor esfuerzo que precarizó en parte sus tarea, que no de dejaron de ser trascendentes.-

Por eso  el triunfo es altamente meritorio. Y de no ser por la temible puntería de Emiliano Agostino, aun en la adversidad táctica,  la victoria del local pudo ser mucho mas amplia.

SÍNTESIS: Estudiantes (65): D. Figueredo 9, L. Portillo 12, R. Sánchez 10, S. Arese 7, E. Domínguez 6 (FI); J. Gamazo 17, L. Reinaudi y A. Brocal 3. D.T.: G. Fernández.

Atenas (60): E. Agostino 24, B. Oprandi 8, S. Cutley 4, H. Etchepare 5, H. Wilkerson 9 (FI); G. Peralta 3, M. Percaz 0 y C. Lavoratornuovo 7. D.T.: G. Bogliacino.

Parciales: 16-17, 30-25 (14-8), 44-43 (14-18) y 65 a 60 (21-17).

Árbitros: Javier Sánchez, Raúl Lorenzo y Raúl Sánchez.

Maxigimnasio del Parque Carlos Guerrero de Olavarría.

Público: 2.000 personas.

Texto: Carlos Zangara.

Fotos: Andrés Chavarri – Gabo Foti de 7400 Noticias.

 

 

 

 

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