No valía la pena reaccionar

Facebooktwitter

Los potenciales riesgos de una situación  intempestiva no se justifican en profesionales del deporte. 

Inesperado final tuvo el cotejo de básquetbol entre Estudiantes y Deportivo Viedma.

La decisión de Leandro Hiriart, DT visitante,  de pedir minuto con el resultado sellado y faltando seis o siete segundos,  originó la reacción intempestiva de los locales produciéndose un inesperado tumulto.

No es que estemos de acuerdo con lo que hizo Hiriart, pero creo que se le dio mas trascendencia de  la que tuvo. Que se haga cargo, quizás alguna vez la tenga que sufrir él.

De que nos disfrazamos si ahora llega un informe que Leandro Portillo fue sancionado. Como se interpreta la reacción de un jugador profesional que puede dejar a su equipo con un hombre menos en los próximos compromisos.

Nos extrañó el «Lobito» Fernández, un gentleman habitualmente. Se dislocó contra su colega y ya había sido objeto de una falta técnica.

Como justificamos la botella que voló entre los árbitros y la policía, arrojada desde las plateas.

Debe destacarse la decisiva participación de los dirigentes albinegros,  Dr.Cruz Arouxet y el Contador Maximiliano Emiliozzi.

Gracias a ellos todo terminó decorosamente.

Estudiantes había perdido pero se jugó un partidazo. Una actuación  a lo grande. Cayó con la frente alta  frente a un equipo con dos extranjeros determinantes y el Bata con nacionales únicamente.

Por la acción de un extraño ( Hiriart) no se puede arriesgar una suspensión de cancha, potencial precarización del plantel, una fuerte multa. No vale  la pena.

Texto: Carlos Zangara

Foto: Gabo Foti

Comentarios

Comentarios